Francisco Ayala recibe el millonario premio Templeton
La Fundación Templeton ha sido acusada de presentar una parcialidad política hacia el conservadurismo.[4] Otra línea de críticas es la proveniente de algunos sectores de la comunidad científica que acusan a la fundación de confundir investigación científica con creencia religiosa. Así, el biólogo Richard Dawkins que en su libro El espejismo de Dios se refiere al mismo como "una enorme suma de dinero otorgada [...] generalmente a un científico dispuesto a decir algo agradable sobre la religión". (wikipedia)
Ayala jamás ha dicho nada agradable sobre la religión. Es cierto que no lucha activamente como Dawkins contra esta porque piensa que no es útil demasiada agresividad. Su fanatismo darwinista le lleva a afirmaciones ridículas como que Dios ama más a los pulpos y calamares que a los hombres porque el ojo de estos no tiene punto ciego como el nuestro. No hay nada bien diseñado en el cuerpo humano, afirma el sujeto, pero no nos dice como lo habría hecho él.
Afirma que la evolución darwinista es compatible con Dios y la religión pero no con el diseño inteligente.
Teólogo profesional (fue fraile en su juventud), este trilero intelectual no explica que si Dios lo ha hecho todo mal, da igual que sea de un modo darwinista o con un "programa vida". Si le suponemos omnisciencia como es obligatorio, esto es así. Con este burdo truco lleva años ganando fama de filosofo de la ciencia y llenándose los bolsillos. El permanente ataque al DI nos muestra donde les duele de verdad a estos predicadores. El avance de la ciencia se impone.
La Fundación Templeton se ha rendido preventivamente. Agradece que Ayala diga que la religión darwinista y las tradicionales son compatibles. Que no proteste cuando se nombre a un prestigioso científico como como Collins director del NIH porque no es ateo, como hicieron Dawkins, Pinker y otros.
Ahora protestan porque el anuncio del premio se ha hecho desde la Academia Nacional de Ciencias.
El premio ha sido acogido con regocijo desde las Páginas de predicadores ateos, como el naturalista revolucionario. Según este sujeto, el premio certifica el ocaso del DI
Lo que creo que queda muy claro tras esta noticia y sus reacciones es que el darwinismo no tiene nada que ver con la ciencia, es solo una excusa para la imposición del ateismo. Los darwinistas se pasaron en bloque a la Teodicea, visto que en debate biológico les va muy mal.
sábado, 27 de marzo de 2010
Rendición preventiva.
lunes, 1 de marzo de 2010
Argumentos y consideraciones incontestables contra el diseño.
Los argumentos contra el diseño inteligente, son muy numerosos y no hacen sino aumentar día a día. Me voy a referir en principio solo a los expuestos por autoridades académicas reconocidas porque si nos extendemos a las expuestas en foros de internet serían infinitas.
Comencemos con Francisco Ayala que fue Presidente de la American Asociación for the Advancement of Science ante el comentario inteligente de un entrevistador.
El diseño inteligente presupone que estamos demasiado bien hechos como para ser fruto de mutaciones azarosas y de la selección natural. Sin embargo, como suele decirse irónicamente, hasta un urbanista humano consideraría un disparate colocar un vertedero (la cloaca) junto a un parque de atracciones (los genitales).
(No sé lo que dirán los sodomitas y mereceria la pena saber dónde lo colocaría este sujeto).
Responde entre otras cosas:
Si estudias al detalle el organismo humano, no hay nada que esté bien diseñado.
Y
Nuestro ojo tiene un punto ciego porque el nervio se forma dentro de él, y no por fuera. Los calamares y los pulpos tienen un ojo complejo, muy parecido al nuestro, pero sin el punto ciego, porque el nervio se forma por fuera de la retina, lo cual demuestra, evidentemente, que Dios quiere a los pulpos y los calamares mucho más que a nosotros.
Este gran científico recurre al cariño de Dios por los calmares y nos muestra nuestro poco inteligente punto ciego por el que tanto sufrimos. Ante ante estos argumentos no hay respuesta.
Y qué contestar a Don Eustoquio, cuando afirma:
Si en nuestro Sistema Solar los planetas tuviesen otras características más propicias para el desarrollo de la vida, los seres vivos podrían haber prosperado más rápidamente, y podría haber un régimen distinto de evolución y extinciones. Tampoco parece que sea un diseño perfecto el enorme derroche de espacio en el universo y que tengamos que hacinarnos en la Tierra tantos millones de personas.
D.Eustoquio el hacinado tiene razón. ¿Por qué este enorme derroche de espacio?
La simplicidad de la mayor parte del universo y el derroche de espacio quedan claramente en evidencia considerando su proporción de elementos químicos. Los átomos existentes en el universo conocido son casi exclusivamente hidrógeno y helio, los dos más simples. Por cada millón de átomos de hidrógeno existen 160.000 átomos de helio, 700 de oxígeno, 600 de neón, 300 de carbono, 100 de nitrógeno, 30 de silicio, 30 de magnesio, 20 de azufre, 10 de hierro, 5 de argón, 2 de aluminio, 2 de sodio, 2 de calcio y menos de uno de todos los demás elementos (Bresch, 1989). ¿Por qué un diseñador inteligente y todopoderoso haría esta repartición de átomos?
Eso es incostestable. Demasiado helio y espacio desperdiciado para cualquier persona sensible.
Y qué decir a las consideraciones del Presidente de La Sociedad Española de Biología Evolutiva, D. Manuel Soler. No se puede permitir ese desembarco. Es lógica la absoluta censura por el riesgo de "infección por la duda", algo inadmisible en la ciencia.
Es cierto, no tenemos contestación a los argumentos y consideraciones de tan destacados darwinistas, tendríamos que parar de reír y estudiar Teodicea, como ellos.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Revolucionarios y diplomaticos
Como bien afirma el Naturalista Revolucionario , el darwinismo es incompatible con cualquier tipo de religión o de filosofía que no sea totalmente materialista. El cumplimiento del programa máximo impedirá cualquier desvío por muy pequeño que sea del más estricto materialismo filosófico en la enseñanza y en el debate público. El materialismo científico (ahora darwinista, no marxista) debe ser impuesto por decreto, con el razonable argumento de que lo que no se atenga a este materialismo, hará recaer a la humanidad en el animismo y la superstición lo que acarreará enormes males.
Esto anterior es tan cierto como que que el cumplimiento de este programa no es posible en las actuales circunstancias en Estados Unidos ni en Europa, y que la saña con que se ataca cualquier, no ya disidencia, sino una no absoluta sumisión al programa llama la atención a personas que están al margen de estas polémicas.
La afirmación de Robredo:Enseñar la controversia"no es libertad sino abuso infantil, no deja indiferente a quien la lee y nos hace ver hasta que punto el materialismo científista es totalitario.
Otras "anécdotas"como la protesta de Pinker por el nombramiento de Francis Collins para dirigir los NIH por haber manifestado que era cristiano, dejan sorprendidos a mucha gente que no pensaba que habíamos llegado tan lejos.
En mi opinión Robredo y otros de su estilo pecan de izquierdismo ingenuo y no favorecen, afortunadamente el triunfo de la Revolución Naturalista destapando claramente unas intenciones que permanecen más ocultas en otros a los que llama diplomáticos y "compatibilistas".
Uno de los más conspicuos representantes de esta postura diplomática, Francisco J Ayala, pope darwinista moderado, no es partidario aparentemente del ataque directo y feroz a la religión, solo ataca con verdadera saña al Diseño Inteligente. Podemos permitir la religión, afirma, pero no que se hable o se postule de alguna de inteligencia en el Universo y que esta pueda manifestarse de alguna forma en la vida. Adentrándose inevitablemente en la teodicea, como Dawkins y otros tantos, quizás recordando sus tiempos de fraile antes que cocinero, el moderado Ayala desbarra de forma ridícula cuando llega a afirmar que Dios ama más a los pulpos y los calmares que a los humanos porque según este orate, los ojos de los cefalópodos tienen un mejor diseño, o cuando afirma que la teoría neodarwinista está más demostrada que la teoría heliocéntrica, que afirma que la Tierra gira alrededor del Sol.
Tanto revolucionarios permanentes, como moderados diplomáticos en mi opinión hacen ver con tanto dislate a cualquiera que pase por ahí, que existe una enorme y en cierto modo misteriosa anomalía en esa visión cientifista que solo puede ser ocultada con exabruptos, griterío, o apelando a la censura.
sábado, 14 de febrero de 2009
Ayala, teólogo, predicador y diseñador alternativo.
La entrevista a F Ayala en El Correo es muy ilustrativa del grado de confusión, estupidez y temor de los predicadores darwinistas.
Un biólogo que diserta sobre teología y sociología sería visto en otros tiempos como algo raro, pero hoy las cosas están así, todos lo hacen, han olvidado la biología.
Ayala ejerce de poli bueno, de los que no se oponen en principio a que pueda haber personas que disientan de la religión darwinista, no como Dawkins o Dennett, partidarios de de medidas más drásticas.
Afirma el ilustre profesor que la teoría neodarwinista está más comprobada que la teoría heliocentrica que dice que la Tierra gira al rededor del Sol (no tan comprobada, más, más comprobada) y que solo hay dos científicos que disientan. Claro que si esto es así, estan totalmente paranoicos, estos tipos no hablan de otra cosa, se pasan la vida con este tema.
Lo cierto es que hay miles de científicos que comienzan a ver el absurdo de la doctrina darwinista y hay que atemorizarlos, o al menos mantenerlos callados el mayor tiempo posible, y se dedican a ello con saña. La película Expelled: No Intelligence Allowed, nos muestra algunos ejemplos de como se las gastan, expulsando de Universidades a los disidentes, aunque se trate de un astrofísico competente, sin relación académica con la biología evolutiva.
Verlos en sus predicaciones produce una extraña sensación mezcla de estupor y divertimento al comprobar que es cierto, que andan como pollos sin cabeza. Nada mejor que esta pregunta y respuesta para comprobarlo:
El diseño inteligente presupone que estamos demasiado bien hechos como para ser fruto de mutaciones azarosas y de la selección natural. Sin embargo, como suele decirse irónicamente, hasta un urbanista humano consideraría un disparate colocar un vertedero (la cloaca) junto a un parque de atracciones (los genitales).
Si estudias al detalle el organismo humano, no hay nada que esté bien diseñado. Un ejemplo menos dramático: nuestra mandíbula no es suficientemente grande para todos los dientes y, por eso, nos tienen que sacar la muela del juicio y, frecuentemente, enderezar las otras piezas. Un ingeniero que hubiera diseñado la mandíbula humana habría sido despedido al día siguiente. Y lo mismo pasa con el resto. Nuestro ojo tiene un punto ciego porque el nervio se forma dentro de él, y no por fuera. Los calamares y los pulpos tienen un ojo complejo, muy parecido al nuestro, pero sin el punto ciego, porque el nervio se forma por fuera de la retina, lo cual demuestra, evidentemente, que Dios quiere a los pulpos y los calamares mucho más que a nosotros.
Este perturbado teólogo es capaz de disertar sobre el amor de Dios por los calamares, y que todo está muy mal, pero el tipo no indica donde hubiera colocado el ano, y así nos quedamos intrigados ¿Quizá en la frente? Si no muestra sus diseños alternativos no podremos apreciar toda su inmensa sabiduría.
sábado, 19 de julio de 2008
En otros tiempos los darwinistas creían en su doctrina
En otros tiempos, los darwinistas creían en su doctrina, hace más de veinte años, algunos como Gould se permitían hacer bromas con el secreto profesional de los paleontólogos.
Otros como Jacques Monod eran capaces de escribir así sin rodeos: "Decimos que estas alteraciones son accidentales, que tienen lugar al azar y que constituyen la única fuente posible de modificaciones del texto genético, único depositario a su vez de las estructuras hereditarias del organismo, se deduce necesariamente que solo el azar está en el origen de de toda novedad en la biósfera. El puro azar, el único azar, libertad absoluta pero ciega, en la raíz misma del prodigioso edificio de la evolución: esta noción central de la biología moderna no es ya hoy en día una hipótesis entre otras posibles o al menos concebibles. Es la sola concebible como única compatible con los hechos de observación y experiencia"El azar y la necesidad"El mismo Ayala, autor de ese bodrio titulado Darwin y el diseño inteligente, escribía antes estas cosas:
Los origenes evolutivos de los taxones superiores son poco conocidos. La posibilidad de que las brechas tengan como causa la extinción de intermedios se convierte cada vez en más inverosímil.
La mayor parte de de los órdenes, clases y filos aparecen de repente y normalmente con todos los caracteres que las distinguen.
Estamos obligados a concluir que la mayor parte de los taxones realmente nuevos que aparecen repentinamente debieron de hecho de originarse repentinamente.
Una proteína de tamaño moderado puede tener 150 aminoácidos; las combinaciones posibles de la tal molécula son 10^195, lo que es un número realmente grande ; si las secuencias de aminoacidos en una proteína prebiótica, se produjeron por procesos aleatorios, no sería esperable que se produjese ninguna proteina determinada de esa longitud en la Tierra. Se estima que el número de estrellas en el universo conocido es aproximadamente 10^27. Si cada una de estas estrellas tuviera un planeta en el que la síntesis prebiotica produjese mil millones de proteínas diferentes de 150 aminoácidos por segundo durante cinco mil millones de años, se producirían aproximadamente 7´8x 10^25 combinaciones de aminoácidos: billones sobre billones resumen el total de combinaciones posibles. La probabilidad de descubrir una combinación particular de 150 aminoácidos por azar sería a pesar de eso mínima."La evolución en acción" FJ Ayala y JW Valentine
Si mostraban las contradicciones era porque tenían la esperanza de que la ciencia les daría respuesta, pero esa esperanza ha desaparecido, hoy ni sometido a tortura a Ayala escribiría algo parecido, muy al contrario, mentiras por una buena causa, la ocultación o el silencio.
Hoy ni los más fanáticos se sienten orgullosos
En mi opinión hay una pérdida muy generalizada de fe en la doctrina, siguen en sus trece pero disimulando, y muy crispados. ¡Ay! Aquellos tiempos de risas a costa de los creatas, no volverán. Todo evoluciona.
jueves, 22 de mayo de 2008
Darwin y el diseño inteligente. FJ Ayala. Alianza Editorial.
Ayala es un gran biólogo, fue presidente de la American Asociación for the Advancement of Science, es un darwinista moderado de los que cree que la ciencia y religión son compatibles y pertenecen a ámbitos distintos, critica a Dawkins y a todos los que niegan esa compatibilidad, hace años comentaba las insuficiencias del darwinismo, pero ahora se ha radicalizado ante el avance de la ciencia que desmiente los dogmas darwinistas y miente inmoderadamente desde la primera frase del prólogo.
Estas mentiras no se reducen a los típicos trucos del trilero darwinista que confunde el hecho de la evolución con la teoría darwinista como si fuesen algo único y común o a calificar a los organismos primigenios como relativamente sencillos (se refiere a seres celulares con sus decenas de miles de enzimas) o afirmar que las diferentes clases de ojos han evolucionado de forma independiente cuando hoy sabemos que el programa para la fabricación de esos ojos es común y previo a la evolución de los ojos.
No, me refiero a datos contrastables que simplemente falsifica para mejor defender sus tesis. Afirma que que los vertebrados aparecen hace 400 millones de años o que la fauna de Ediacara es de unos 700 millones. Es imposible que un biólogo evolucionista desconozca la falsedad de estos datos, comprendo que les sean muy incómodos los vertebrados de la Explosión Cámbrica y que los ignore, pero esas mentiras tan fácilmente comprobables dichas por un prestigioso y moderado biólogo nos muestra la verdad: si Darwin ha muerto, todo está permitido.
Ayala llega hasta el fondo de la ignominia cuando hablando del diseño inteligente y el problema evolutivo de la coagulación sanguínea deja caer que Behe probablemente no conoce los trabajos de Doolittle, cuando este es citado de forma reiterada y elogiosa en el libro de Behe por su frustrado intento de explicar de algún modo el proceso evolutivo de la coagulación. Es posible que Ayala no haya leído Behe para hacer su crítica, pero vistos los antecedentes, la hipótesis más parsimoniosa es que Ayala es un embustero compulsivo.

