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jueves, 11 de febrero de 2010

El darwinismo movimiento fundamentalista.




Daniel Dennett,, el filosofo darwinista por excelencia nos muestra el darwinismo en su aspecto esencial, el fundamentalismo ideológico intransigente es imprescindible para mantener la doctrina. Aquí nos lo explica.




Steve Gould estaba realmente en lo cierto cuando nos llamaba a Richard (Dawkins)y a mí fundamentalistas darwinistas. Y quiero decir lo que es un fundamentalista darwinista. Un fundamentalista darwinista es alguien que reconoce que la evolución Darwinana del todo, o le das la vuelta por completo al universo tradicional y aceptas que la mente, el significado y el propósito no son la causa sino unos efectos bastante recientes del molino mecanicista de los algoritmos darwinianos. Es la opinión sin excepciones de que la mente, el significado y el propósito no son los motores conductores, sino efectos recientes lo que marca, creo, a los verdaderos fundamentalistas darwinistas.



¿Cómo puede una criba despiadada producir los magníficos diseños que vemos a nuestro alrededor? Parece casi imposible que una simple criba mecánica pueda producir unos diseños tan impresionantes en la biosfera. Francis Crick lo llamó la Segunda Regla de Orgel. "La Evolución es siempre más lista que tú." Una y otra vez evolucionistas, biólogos moleculares, biólogos en general, ven algún aspecto de la naturaleza que les parece inútil o tonto o que no tiene demasiado sentido - y luego descubren que es de hecho un diseño exquisitamente ingenioso- es una brillante pieza de diseño - eso es lo que Francis Crick quería decir con la Segunda Regla de Orgel. Esto casi podría parecer un eslogan de la teoría del Diseño Inteligente. Ciertamente Crick no estaba sugiriendo que el proceso de la evolución fuera un proceso de diseño inteligente. Pero entonces ¿como puede ser la evolución más inteligente de lo que tu eres?



Lo que hay que entender es que el proceso en sí mismo no tiene ninguna previsión; es completamente mecánico; no tiene propósito -pero que ese mismo proceso saca a la luz, descubre, una y otra y otra vez, los diseños más maravillosamente brillantes - y que esos diseños tienen un fundamento. Podemos encontrarles sentido. Podemos analizarlos, y comprender por qué son unos diseños maravillosos. Podría ayudarnos a comprender como esto es posible si pudiéramos separar todo este brillante trabajo de diseño, en procesos de los que pudiéramos comprender el fundamento, sin atribuírselo a la razón de un algún diseñador inteligente.



Estos procesos son una carrera armamentística. No sólo una carrera armamentística entre ejércitos de gente inteligente, sino una carrera armamentística entre árboles, y entre bacterias, y entre cualquier forma de de vida que se pueda nombrar. Podemos mirar esta carrera armamentística y ver más y más diseño, soluciones mas exquisitas a los problemas, en maneras que son sorprendentemente similares a las más inteligentemente (pero no no muy inteligentemente) guiadas carreras armamentísticas que no proporcionaron esta metáfora. De todas las especies del planeta, Homo sapiens, es excepcional: es la única especie que ha evolucionado que puede comprender que es uno de los frutos del árbol de la vida.




En realidad la carrera de armamentos a que se refiere Dennett, es con los datos actuales muy poco explicativa de los datos del hecho evolutivo. El enorme paso de la célula procariota a la eucariota, quizás el mayor desde la aparición de la vida es un proceso de colaboración, de fusión y ensamblaje.



fundamentalismo.

1. m. Movimiento religioso y político de masas que pretende restaurar la pureza islámica mediante la aplicación estricta de la ley coránica a la vida social.

2. m. Creencia religiosa basada en una interpretación literal de la Biblia, surgida en Norteamérica en coincidencia con la Primera Guerra Mundial.

3. m. Exigencia intransigente de sometimiento a una doctrina o práctica establecida.


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sábado, 20 de septiembre de 2008

El darwinismo es un ácido que corroe las neuronas

Como afirma Daniel Dennett, ayatolá máximo de la doctrina: el darwinismo es como un ácido universal que que corroe todas las ideas previas. Observando los razonamientos darwinistas, parece que tambien corroe las neuronas de los que abrazan esta fe. Un mínimo recorrido por la blogosfera darwinista provoca tales carcajadas en cualquier observador externo que es un ejercicio muy recomendable y relajante.

Comenzando el recorrido por el naturalista revolucionario, que se erige en portavoz de todas las chifladuras que se proclamen de algún modo materialistas, nos encontramos con la cliodinámica de un profesor ruso emigrado a EE UU, y que trabaja en un departamento de biología evolutiva. La cliodinámica realizará un análisis cuantitativo de la historia y tendrá en cuenta la la arqueología y la numismatica. Uno de los comentaristas y con el que siempre enlaza el naturalista nos dice:
Y en cuanto a la cliodinamica, abrazo y doy la bienvenida a la emergencia de este neohegelianismo que intenta revelar la dialectica de la historia, porque en definitiva cual es la esencia de la ciencia, predecir y explicar las cosas (encontrar generalizaciones de las particularidades. Un abrazo a la cliodinámica
Otro sujeto con el que enlaza el naturalista, un gallináceo con un blog titulado "la media hostia" nos presenta la siguiente entrada:

La máquina perfecta que fabrica huevos 17 septiembre 2008
humanismo escepticismo ateismo evolucion cita danielcdennett

«¿Cómo de caro sería construir una máquina que partiendo de huevos revueltos a la entrada, entregase huevos enteros a la salida? La evolución nos da una solución inmediata; simplemente pon una gallina viva en una caja. Dale huevos revueltos para comer, y pondrá huevos enteros para ti.» —Daniel C. Dennett

El tipo ya sería bastante gilipollas antes de dedicarse a la evolución darwinista, pero para alcanzar este nivel se necesita dedicación. Humanismo, escepticismo, ateismo.
La solución la de siempre: la gallina, y la evolución claro está.

Si tiene tiempo puede aprender los mecanismos evolutivos explicados por Richard Dawkins y su novia calva. Material solo para adultos.segunda parte, escepticismo, ateismo, evolución

lunes, 11 de agosto de 2008

Los integristas tienen razón


Daniel Dennett, darwinista fundamentalista.

Los graves problemas que afectan a la teoría darwinista ante los avances de la genética y la paleontogía son afrontados por sus defensores de dos formas, unos simplemente ignoran la realidad, otros más listos e informados tratan de hacer que algo cambie en la doctrina para que todo siga igual, que pueda salvarse lo fundamental. Unos son los dogmáticos y otros los reformistas.
Lo fundamental en el darwinismo es el azar como motor del cambio evolutivo, no nos engañemos, si la supervivencia de los más aptos no sirve como explicación se cambia por la reproducción diferencial, todo eso no tiene la menor importancia.

Los dogmáticos como Daniel Dennett o Dawkins defensores de la doctrina no se ven muy afectados por las evidencias en contra. Richard Dawkins sí es consciente de lo que se viene encima, pero él ha tomado un camino fácil, ha abandonado la biología evolucionista y ha buscado refugio en la teodicea y en la antiteología teórica. Que si Dios es malo y esas cosas, pero de los nuevos descubrimientos de la genética ni pio, cuando se descubrió el Pax 6 se enfadó y tiró la toalla.

Dennett, un "filosofo de la mente"con un lenguaje confuso y una idée fixe: la selección por competencia, ve competencia entre dos neuronas de su cerebro. Sí, sí, las neuronas compiten entre si, no colaboran. En su caso puede ser pero el tipo generaliza. Es el verdadero guardián de las esencias del darwinismo, él ha tomado sobre sus hombros la tarea de la defensa del dogma. Arremete contra los enemigos sin piedad, declara que las personas religiosas deberían ser encerradas en jaulas. Denuncia a los dudosos y desenmascara los "programas ocultos" de aquellos reformistas que como Gould, no muestran el suficiente entusiasmo que a juício de Dennett hay que mostrar.


Los reformistas, como el fallecido Gould o Javier Sampedro, ven la enorme dificultad que suponen para la doctrina la Explosión Cámbrica y los avances de la genética que desvelan que la información genética sustantiva es previa a la evolución y van y lo cuentan, pero de una forma muy confusa y dando a entender que en cierto modo el darwinismo puede persistir de alguna forma con algunos cambios.

Stepen Jay Gould publicó antes de morir "La estructura de la teoría de la evolución".Son más de mil cuatrocientas páginas de letra menuda donde además de la extraordinaria erudición e inacabable palabrería de Gould hay datos, muchos datos escondidos. En el capitulo 10, todos los trabajos de la última década del siglo XX donde se ve que la información genética siempre es anterior a la evolución, los Hox y otros genes reguladores ancestrales, y como sin querer Gould escribe frases como estas: Hay al menos tres fuentes de evidencia que subrayan la conclusión central de esta sección: que la evolución de baupläne diferenciados y especializados a partir de un ancestro común procede por reducción y restricción y no por adicción de genes o expansión de sus dominios de actividad.
o
Esto quiere decir que nuestro gran clado de 40.000 epecies evolucionó según la regla general presentada en esta sección: la correlación de la especialización fenotípica con la supresión y restricción de la actividad Hox. O por decirlo más gráficamente, uno empieza con todo lo que puede tener y va restado a partir de ahí.

Lo extraordinario, lo asombroso es que ese charlatán infatigable de Gould que es capaz de escribir mil páginas sobre cualquier minucia no dice nada, absolutamente nada sobre como esa información genética sustantiva de la que se va restando para evolucionar, apareció íntegra. Uno empieza con todo lo que puede tener y restando evoluciona.

Sampedro cuando deconstruye a Darwin solo deja como algo cierto de la teoría la descendencia común.

Ciertamente desde el punto de vista darwinista el talibán Dennett lleva razón: cuando no es posible hablar sin dejar en evidencia las fantasias estúpidas del darwinismo, más vale permanecer en silencio o dedicarse a la antiteleogía o la filosofía de la mente, pero no a la biología evolutiva.