sábado, 14 de febrero de 2009

Ayala, teólogo, predicador y diseñador alternativo.




La entrevista a F Ayala en El Correo es muy ilustrativa del grado de confusión, estupidez y temor de los predicadores darwinistas.
Un biólogo que diserta sobre teología y sociología sería visto en otros tiempos como algo raro, pero hoy las cosas están así, todos lo hacen, han olvidado la biología.

Ayala ejerce de poli bueno, de los que no se oponen en principio a que pueda haber personas que disientan de la religión darwinista, no como Dawkins o Dennett, partidarios de de medidas más drásticas.

Afirma el ilustre profesor que la teoría neodarwinista está más comprobada que la teoría heliocentrica que dice que la Tierra gira al rededor del Sol (no tan comprobada, más, más comprobada) y que solo hay dos científicos que disientan. Claro que si esto es así, estan totalmente paranoicos, estos tipos no hablan de otra cosa, se pasan la vida con este tema.
Lo cierto es que hay miles de científicos que comienzan a ver el absurdo de la doctrina darwinista y hay que atemorizarlos, o al menos mantenerlos callados el mayor tiempo posible, y se dedican a ello con saña. La película Expelled: No Intelligence Allowed, nos muestra algunos ejemplos de como se las gastan, expulsando de Universidades a los disidentes, aunque se trate de un astrofísico competente, sin relación académica con la biología evolutiva.

Verlos en sus predicaciones produce una extraña sensación mezcla de estupor y divertimento al comprobar que es cierto, que andan como pollos sin cabeza. Nada mejor que esta pregunta y respuesta para comprobarlo:

El diseño inteligente presupone que estamos demasiado bien hechos como para ser fruto de mutaciones azarosas y de la selección natural. Sin embargo, como suele decirse irónicamente, hasta un urbanista humano consideraría un disparate colocar un vertedero (la cloaca) junto a un parque de atracciones (los genitales).


Si estudias al detalle el organismo humano, no hay nada que esté bien diseñado. Un ejemplo menos dramático: nuestra mandíbula no es suficientemente grande para todos los dientes y, por eso, nos tienen que sacar la muela del juicio y, frecuentemente, enderezar las otras piezas. Un ingeniero que hubiera diseñado la mandíbula humana habría sido despedido al día siguiente. Y lo mismo pasa con el resto. Nuestro ojo tiene un punto ciego porque el nervio se forma dentro de él, y no por fuera. Los calamares y los pulpos tienen un ojo complejo, muy parecido al nuestro, pero sin el punto ciego, porque el nervio se forma por fuera de la retina, lo cual demuestra, evidentemente, que Dios quiere a los pulpos y los calamares mucho más que a nosotros.


Este perturbado teólogo es capaz de disertar sobre el amor de Dios por los calamares, y que todo está muy mal, pero el tipo no indica donde hubiera colocado el ano, y así nos quedamos intrigados ¿Quizá en la frente? Si no muestra sus diseños alternativos no podremos apreciar toda su inmensa sabiduría.

15 comentarios:

Jesús Zamora Bonilla dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Jesús Zamora Bonilla dijo...

Un artículo de Dawkins (¡cuidado, que muerde!): http://abordodelottoneurath.blogspot.com/2009/02/por-que-es-tan-importante-darwin.html.

Por cierto, sobre Ayala y los anos: la cuestión no es dónde colocar los anos o cloacas, sino los genitales. Los evacuadores es lógico que estén "detrás", o sea, en el sitio inverso respecto a la marcha del animal, para que, al andar, se aleje de los excrementos. En cambio, para los genitales no hay una razón "ergonómica" definitiva: podrían estar en cualquier sitio. Desde luego, yo estoy más por el diseño tipo "garganta profunda".

Pepe dijo...

No muerde, D Jesús, está moderado,nos previene contra el "darwinismo universal" que otros proclaman como explicación de todo. En biología tenemos la clave, pero aún hay enigmas e física y cosmología.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

¡Anda qu eno hay enigmas en biología! (y en geología, y en química, y en historia, y en economía...).

Pepe dijo...

A mi no me lo cuente, estoy contra el cientifísmo. Es Dawkins quién afirma:
Quedan pendientes, en física y en cosmología, interrogantes de muy hondo calado que aguardan a su Darwin.

Pepe dijo...

Supongo, profesor Zamora, que conoce las ideas de Dennett.
¿Qué le parece esto?
http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2009/02/%c2%bfque-es-la-peligrosa-idea-de-darwin.html

Jesús Zamora Bonilla dijo...

"La peligrosa idea de Darwin" es uno de los mejores libros de filosofía de los últimos... no sé si decir 50 o 500 años. Absolutamente maravilloso.

Pepe dijo...

De los últimos 2000 años

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Sea.

Alejandro Martín Navarro dijo...

Qué bueno. Las citas no tienen desperdicio. En particular, la anécdota de los genitales y el ano expresa fielmente ese neoplatonismo latente en ciertos "cientificistas": desprecio del cuerpo, demasiado indigno para un Dios..., del que hablábamos el otro día

http://tabernafindelmundo.blogspot.com/2009/02/materialismo-ciencia-dios.html

un saludo,

Chico Troodon dijo...

Pepito ¿rabiaste mucho con la celebración del 12 de febrero?

Me temo que te dejas llevar por convicciones personales, y sinceramente tus críticas carecen del rigor científico. Tú mismo has reconocido que no es tu intención proponer una alternativa a la evolución (aunque se te nota cierta adhesión al diseño inteligente), lo cual se me hace que conduce tu labor hacia un punto muerto y francamente estéril y predecible.

No lo tomes a mal, pero quiero que sepas, que estás invitado a mi blog, donde te he dedicado una entrada. Sólo te pido una cosa, desde mi modesta condición de blogger recoge-noticias, que hagamos esto de manera alturada.

Desde ya, mis mejores saludos.

Chico Troodon dijo...

Ah por cierto la primera frase fue de broma, me olvidé de poner el "XDDD"

irichc dijo...

¿El sexo gay es disparatado según la racionalidad darwinista?

Pepe dijo...

En principio el sexo gay sería un disparate para el darwinismo, pero no crea irichc, alguna explicación darwinista he leído por ahí sobre la evolución de grupo y la homosexualidad, aunque no le he prestado mucha atención.

Jesús Zamora Bonilla dijo...

Es lo que hacemos los naturalistas, Pepe, no prestar atención a los disparates.